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UNA CLAVE PARA UNA VIDA LIBRE DE FEMINICIDIOS: ERRADICAR ESTEREOTIPOS DISCRIMINADORES EN LOS DISCURSOS FUNDAMENTALISTAS

El derecho a la vida, es un derecho fundamental e inalienable que garantiza a todo ser humano el derecho a existir y no ser privado de su vida de manera arbitraria. Así lo reconoce la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y la propia Constitución del Perú también lo reafirma. En este sentido, para este nuevo artículo del Observatorio de Buenas Prácticas, Proderechos del Centro de Investigación en Religión y Política (CIERP) hemos entrevistado a integrantes de la organización Familias Unidas por Justicia (FUJ); integrada por familiares de víctimas de feminicidios.
Para quienes han perdido a un ser amado a causa de la violencia feminicida, la visión de un futuro sin estos crímenes desgarradores puede parecer lejana, incluso utópica. Sin embargo, es precisamente en la comprensión profunda de las raíces de esta violencia donde reside la esperanza y la posibilidad de construir una sociedad diferente. El enfoque de género emerge no solo como una herramienta de análisis, sino como un poderoso motor la transformación de las normas sociales que perpetúan la desigualdad y, en última instancia, el feminicidio.
El feminicidio no es un acto aislado. Es la manifestación más extrema de un continuum de violencia basada en el género, alimentada por desigualdades históricas, roles estereotipados y una cultura que, en muchos casos, minimiza, justifica o incluso celebra la dominación masculina y la subordinación femenina. El enfoque de género nos invita a mirar más allá del agresor individual y a examinar las estructuras sociales, las creencias arraigadas y las prácticas cotidianas que pueden ser considerados síntomas de una gran enfermedad como lo es la violencia letal.
- Desde sus experiencias, como familiares de víctimas de feminicidios ¿De qué manera las normas sociales o los estereotipos de género se manifiestan en la sociedad?
En nuestra sociedad, hay ideas y expectativas sobre cómo deben comportarse los hombres y las mujeres. A las mujeres se les enseña a ser sumisas y cuidadoras, mientras que a los hombres se les enseña a ser fuertes y dominantes; como parte de normas sociales estereotipadas. Tristemente, todo esto forma parte de esta creencia, basada en que los hombres son seres superiores a las mujeres (¡el machismo!) lo cual puede traducirse en violencia, y puede llegar a considerarse como algo normal. Y la normalización de la violencia afecta, y puede llevar al ejercicio de violencias extremas contra las mujeres, como el feminicidio.
- ¿Qué papel juega la igualdad de género ante la visión de un país libre de feminicidios?
La igualdad de género es clave para prevenir el feminicidio. Cuando las mujeres tienen los mismos derechos y oportunidades que los hombres, pueden tomar decisiones sobre sus vidas y cuerpos. Esto implica un cambio profundo en nuestra cultura y sociedad. Claro que es sumamente importante esta visión en una sociedad.
- ¿Qué acciones concretas consideras se deben tomar a nivel comunitario, educativo, legal o político para erradicar el feminicidio?
Para erradicar el feminicidio, debemos tomar acciones en diferentes niveles, desde FUJ consideramos las siguientes:
– En la comunidad: se debe educar y concienciar sobre la violencia de género y apoyar a las víctimas y sus familias.
– En las escuelas: se debe incluir la educación en género y derechos humanos y capacitar a las y los docentes.
– En lo legal: es importante fortalecer las leyes y políticas para prevenir y sancionar el feminicidio y proteger a las víctimas.
– En lo político: se debería priorizar la erradicación del feminicidio y asignar recursos suficientes para atender estos casos, y evitar así la impunidad.
- ¿De qué manera crees que los Fundamentalismos fortalecen la violencia contra las mujeres en el país?
Los fundamentalismos pueden empeorar la violencia contra las mujeres porque promueven ideas como que las mujeres deben ser sumisas y que es normal que no tengan los mismos derechos que los hombres. Esto puede hacer que sea más difícil para las mujeres darse cuenta de lo que pasa en sus vidas, si es que viven situaciones de violencia, y limita sus posibilidades de obtener ayuda y justicia cuando sufren de esta.
- ¿De qué manera crees que el enfoque de género y la ESI pueden contribuir en la prevención, o evitar los feminicidios en nuestra sociedad?
La educación y la conciencia sobre la igualdad de género y los derechos de las mujeres pueden ayudar a prevenir la violencia contra las mujeres. Si enseñamos a todas las personas desde la escuela y el hogar que todos y todas somos iguales y nos debemos respeto, podemos crear una sociedad más justa y segura para las mujeres, y ciudadanía en general.
- ¿Qué mensaje te gustaría compartir con quienes leen este artículo?
Queremos compartir un mensaje de esperanza y solidaridad. Como familiares de víctimas de feminicidio, sabemos que la lucha es larga y difícil, pero no estamos solas. Creemos que juntas y juntos podemos crear un país libre de feminicidios, donde las mujeres y niñas puedan vivir sin miedo y con dignidad. Pedimos a los legisladores y a la sociedad en general que se comprometan a ser parte de la solución y apoyen a las víctimas y a sus familias. Juntas y juntos, podemos hacer la diferencia.
Igualmente, creemos que es importante que se tomen medidas para prevenir la violencia y apoyar a las víctimas y sus familias. La educación y la conciencia son clave para cambiar la situación y crear un futuro más seguro para las mujeres.
Como podemos ver, de acuerdo a la entrevista realizada; para las familias que han sufrido la irreparable pérdida de una hija, hermana, madre, amiga u otra, esta visión puede parecer lejana. Sin embargo, su lucha y su exigencia de justicia son precisamente la fuerza que impulsa este cambio. Al comprender cómo el enfoque de género puede ser una herramienta poderosa para el empoderamiento y la transformación, podemos unir fuerzas para construir un horizonte donde el feminicidio sea solo un doloroso recuerdo.
Actualmente, las y los integrantes de Familias Unidas por Justicia luchan contra el intento de la eliminación del feminicidio como delito, por parte de la congresista fundamentalista Milagros Jáuregui quien pretende sustituir este, por el delito de asesinato de la pareja en su PL 10342/2024-CR. Igualmente, esta organización se opone al PL 10540/2024-CR que propone la creación de la Superintendencia de Defensa Pública y Acceso a la Justicia; el cual absorberá los Centro de Emergencia Mujer del país, negando la atención interdisciplinaria y personalizada a mujeres víctimas de violencia. Ambas propuestas legislativas atentan rotundamente contra los derechos de las mujeres, representando un retroceso en la lucha contra la violencia de género.
La esperanza de un futuro sin feminicidios reside en nuestra capacidad colectiva para desmantelar las estructuras de desigualdad, muchas veces infundadas por grupos fundamentalistas; y construir así una sociedad verdaderamente justa y equitativa para todas las personas. La transformación social a largo plazo requiere un cambio cultural profundo; esto implica incorporar la perspectiva de género en la educación desde la infancia, en los medios de comunicación, en las políticas públicas y en todas las esferas de la vida social, promoviendo valores de igualdad, respeto, diversidad y no violencia.